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sábado, 10 de abril de 2010

Fly me to the moon ♫

Alex se sentó en el suelo del nuevo departamento. No parecía ni tan grande ni tan pequeño, como debiese haber sido... no sin él. El antiguo sector en donde estaban los muebles aún conservaba las marcas de las patas de los únicos testigos de aquellas hermosas tardes de borracheras y abrazos de más que amigos.
"Fly me to the moon
and let me play among the stars
Let me see how spring is like on Jupiter and Mars"
Nah... no era nada nuevo. Lo intentaba ser, pero no resultaba. No hace mucho tiempo había decidido recomenzar como nunca antes, con nuevas metas en la mira y nuevas formas de vivir... pero algo faltaba. La mera idea de que quizás, en una de esas, algo podría haber sido diferente le atormentaba. Sabía que no era el tiempo correcto, mas algo le impedía poder pensar en otra época en la cual si podrían ser efectivamente... algo con nombre.
"In other words hold my hand; In other words... baby, kiss me"
Y la mera posibilidad le agitaba el corazón. Pero... qué más daba. Algo debía ocurrir y eso era la pista que esperaría. Antes de eso... sólo se enfocaba en el presente. Lo positivo fue que se convenció de cosas estúpidas. Entre ellas, la mejor y única realmente mencionable es el Carpe Diem. Muchas veces pensó que se trataba únicamente de embriagarse y tener relaciones todos los días; y aunque no estaba tan distante a eso, efectivamente no se trata sólo de eso.
"Fill my heart with song
and let me sing forevermore
You're all I long for; All I worship and adore"
Se trataba de tomarse las cosas con la menor problemática posible. La renuncia a la moral impuesta por la sociedad "normal", por así llamarla. Ya nada le importaba en mayor medida, y nada le decepcionaba, pues ya se había decepcionado de absolutamente todo. Sin nada más que ese cuarto, ese colchón y el espacio en donde antes hubieron más que muebles y pasión, era el momento de tomar decisiones, de planificar el qué ocurriría mañana y pasado mañana, pero no más allá de eso. Era sólo hasta allí hasta donde le daban los ánimos. Anhelaba ese abrazo que más de una vez pensó que era sólo una traición; anhelaba aquella vida normal y desprovista de ambiciones, deseaba miles de cosas, pero los vacíos rincones de esa única habitación le recordaban que no había nada que hacer.
"Nada volverá a ser lo mismo", se recitó una vez más, aunque otra vez, la vida le agregó la segunda parte a esa oración carente de optimismo: "Nada volverá a ser lo mismo, sino que será en parte mismo, pero mejor".
"In other words
Please, be true!"
Esperó el timbre o algo, pero nada llegó. Pasó la noche solo, mal abrigado pero sin mayores dolores temperamentales. Sobrevivió, era el primer paso. Lo demás, se conquistaría en el camino.
"In other words
I love you".